Indudablemente España es una potencia futbolística, el país con más bares del mundo y, sin duda, el mejor lugar para vivir de aquí a Saturno. Se come y se bebe como en ningún sitio, gozamos de un clima privilegiado, más si nos comparamos con Islandia,  y merece la pena salir a la calle a tomar unos vinos con los amigos. Somos artistas, creativos, truhanes, señores, amigos de nuestros amigos y amantes de la familia. Impulsivos, intuitivos y pasionales también son calificativos que nos definen.

Esto es un hecho y debe constar, claramente, en nuestro haber. Sin embargo, y en según qué situaciones, las virtudes que nos adornan pueden convertirse en un pasaporte al desastre, especialmente, esa tendencia tan celtíbera de hacer todo por las bravas, ponernos el mundo por montera nos gusta decir, y meternos en proyectos e inversiones de cualquier manera y sin un mínimo de rigor.  Sin análisis preliminar de la operación que dirían los alemanes.

Y es que nuestros vecinos del norte serán cuadriculados, pálidos, aburridos, menos simpáticos que un cabo chusquero recién despertado y todo lo que queramos pero el tema de la organización y la previsión lo bordan. Y esto para comprar una administración de lotería, operación que difícilmente bajará de los 150.000 €, es esencial.

Ya lo dijo John Rambo; “si quieres sobrevivir a la guerra conviértete en guerra”. Pues parafraseando a esta lumbrera del pensamiento contemporáneo; “Si quieres comprar una administración de lotería y no hundirte con ella conviértete en alemán”. O por lo menos trata de pensar como ellos mientras dure el proceso. Se trata de una idea dura para nuestra raza, dolorosa siempre, casi antinatural, pero imprescindible si no queremos que el proyecto de autoempleo o inversión en el que vamos a depositar nuestras ilusiones de un futuro mejor, y sobre todo estable, se desvanezcan en cuanto nos entreguen las llaves del negocio.

Aspectos a tener en cuenta a la hora de comprar una administración de lotería o como pensar en alemán

Una vez encasquetado el gorro de pensar en alemán notaremos como fluye por nuestro cerebro, rápida y organizadamente, un corriente de ideas esquematizadas en los siguientes hitos:

  1. Entiende qué pretendes comprar; vas a asociarte con S.E.L.A.E.

Las administraciones de lotería son negocios que dependen de S.E.L.A.E. (Sociedad Estatal de Apuestas y Loterías del Estado). Previa renuncia del vendedor a la titularidad en favor del comprador, que debe ser aprobada por S.E.L.A.E., el comprador adquiere una licencia de aquella tras la firma de un contrato mercantil que regula los derechos y obligaciones de las partes. Es un contrato de adhesión y deberás cumplir todos los preceptos que imponga S.E.L.A.E. Si eres un alma libre y te gusta ir a tu aire tal vez este no sea tu negocio ideal.

  1. Define un área de compra.

Delimita las poblaciones en las que estarías dispuesto a adquirir una administración de lotería. Considera que la distancia en relación a la tuya te permita ir a trabajar  sin que suponga un desgaste físico y económico desproporcionado. El refranero dice que “quien tiene tienda que la atienda” y para esto es fundamental residir cerca del local. Tener que desplazarse más allá de una hora de distancia al punto de venta, seis días a la semana, convertirá el día a día en una pesadilla y el negocio en un agujero económico sin fondo.

  1. Estudia las alternativas existentes en el área definida y en zonas próximas.

No te conformes con el primer negocio que se cruce por tu camino. Analiza, incluso, las ofertas existentes en poblaciones próximas aunque estén fuera de tu zona de interés. Conocer precios de mercado y condiciones de transmisión te permitirá defender tu postura con propiedad en cualquier negociación y evitará que pagues lo que no es de recibo o que compres lo que no merece la pena. Es cierto que no existen demasiadas ofertas en el mercado pero es mejor esperar que comprar sin conocer.

  1. Asume tu capacidad de inversión, se consecuente.

Por muy bueno que sea el negocio y por muy buen cliente que seas de tu entidad -pagador puntual y contratante de todos los seguros que te hayan presentado/sugerido/impuesto-  ninguna va a entrar a financiarte si no cuentas con recursos propios de entre un 30% o un 40% de la inversión y garantías o avalistas para cubrir la diferencia. También aceptan que no tengas dinero efectivo en ese importe pero si bienes o avalistas que lo puedan cubrir todo. Por si a alguien no le había quedado claro la banca no es una ONG.

Si no dispones de nada de esto, cuando un día a primerísima hora de la mañana acudas a tu entidad bancaria habitual -tras una noche de vigilia en la que has tenido la revelación de que la solución a tu zozobra económica pasa por comprar una administración de lotería-   a contarle, entusiasmado, tu proyecto al director y este te diga que ánimo y  que le parece fenomenal y que le disculpes porque le empieza una videoconferencia en diez minutos, no sobrentiendas que tienes crédito pre concedido para tu aventura empresarial. El director, simplemente, no va a discutir, por el momento, con un cliente que tiene un sueño. Bastante sueño tiene el. Si se te pasa, fenomenal, y si vuelves con un proyecto real pero fuera de tu alcance te explicará que en tu situación económica y con esas cifras no puede decidir y que debe enviar el proyecto a sus primos mayores del departamento de riesgos. Y a estos tipos, que son más alemanes que Bismarck y menos amigables que el director de la sucursal, no les importa nada lo buen cliente que seas, ni que te lleves bien con el director, sino si el proyecto es viable y como responderías si la operación se torciese.

Si te encuentras en tierra de nadie, el proyecto es bueno, pero tú no tienes la capacidad suficiente, en términos financieros para acometerlo, aunque te falte poco, una solución puede ser solicitar el aval de una S.G.R. (Sociedad de Garantía Recíproca).

Un último detalle. Por si se te ocurre, no te emociones. Las entidades no aceptan la propia licencia como garantía.

  1. Estudia en profundidad la documentación aportada.

Siempre debes solicitar documentación oficial que acredite la veracidad de los datos que sustentan, desde el punto de vista del vendedor, el precio solicitado. Una de las principales ventajas de la compra de una administración de lotería es que pidiendo la documentación adecuada y conociendo los aspectos relevantes que inciden en su operativa, es difícil que te den gato por liebre. ¡¡Atención a las ventas realizadas fuera del punto de venta y al grado de cumplimiento de la imagen de corporativa y la normativa de seguridad!!

Dos perogrulladas:

  • Estudia la documentación que te entreguen y, si es posible, hazla confluir con tus previsiones de gasto en un plan de viabilidad. Considerados los ingresos -los existentes no los que te imaginas que puedas obtener o te diga el vendedor que tú que eres tan guapo y artista puedes sacarle al punto de venta- y los gastos e impuestos la inversión debe recuperarse en un plazo prudente. Personalmente no creo que prudencia viva más allá de los cinco o seis años.
  • Si el vendedor no quiere aportar documentación oficial, desconfía. Probablemente no te merezca la pena perder el tiempo. Ninguna entidad bancaria ni S.G.R. va a estudiar la operación sin documentación oficial del vendedor (IRPF, trimestrales…). Si tienes el dinero no te lo juegues con quien no te entregue información.

 

  1. Negocia coherentemente, las buenas administraciones de lotería no abundan.

Se trata de que ambas partes ganen. No te presentes con una postura ridículamente baja; estas comprando un negocio con resultados claros y una estabilidad mayor que la de cualquier otro en el mercado y el vendedor lo sabe, ni aceptar un precio que impida un plazo de amortización razonable. Este plazo no es cerrado, para unos es superior que para otros, pero en todo caso tenemos que ser conscientes de cuantos años vamos a dedicar a pagar el negocio. Cuantos años vamos a trabajar para el vendedor. Tal cual.

Igual de importante que concretar el precio es definir los plazos y garantías de pago. En la transmisión de un punto de venta existen dos procesos que concurren paralelamente. Por un lado está el acuerdo privado entre las partes, precios, plazos, condiciones y garantías de pago, en el que S.E.L.A.E. se mantiene  al margen, y, por otro, el proceso de renuncia y cesión de la licencia del vendedor a favor del comprador, que ratificará S.E.L.A.E, y la firma del contrato mercantil entre esta y el comprador.

Los plazos en S.E.L.A.E son largos, hablamos de meses, y existe un momento en el que el vendedor ha renunciado a su licencia, ya no ostenta ningún derecho sobre ella, y el comprador ha firmado el contrato mercantil con S.E.L.A.E. pero esta aún no le autoriza a entrar a gestionar el negocio. Esto genera una situación de incertidumbre entre comprador y vendedor que debe quedar claramente solventada en el contrato de compraventa.

Estos son, en síntesis, algunos de los aspectos a tener en cuenta para adquirir con garantías de éxito un negocio de este calibre. Si después de un autoanálisis  sincero concluyes que tu capacidad de actuar como un alemán se reduce a tu habilidad para ingerir cerveza y que te sientes demasiado celtíbero como para darle tantas vueltas a un asunto, pero no quieres fallar en tu decisión; Better Call Saul!! (mejor llama a un consultor).

 

Better Call Saul