A la hora de realizar una inversión, las dos cuestiones fundamentales para el comprador son, la rentabilidad y el riesgo. Cuanto más se equilibren estos dos parámetros, mayor será la probabilidad de éxito de la operación.

Hasta hace pocos años, los mercados de capitales han sido un buen refugio para dar salida a los activos líquidos de las empresas, ya que la gran cantidad de productos financieros y derivados (rozando en muchos casos la legalidad), conseguían la rentabilidad deseada con un riesgo “controlado”.

Pero, señores, apareció un enorme monstruo llamado crisis económica, que ha estado acompañándonos durante demasiado tiempo y que no sabemos si nos llegará abandonar definitivamente en algún momento. Además de las heridas que ha dejado en las economías de los estados y particulares, también ha supuesto un cambio radical en el sistema financiero a nivel mundial.

Compra o inversión en negocios como búsqueda de rentabilidad

La normativa europea para las entidades bancarias que recogen los acuerdos de Basilea, con medidas más estrictas para regular los riesgos en sus depósitos, ha supuesto que el capital busque otras fuentes para conseguir la rentabilidad que ya no les proporcionan los mercados financieros. Esto explica el gran crecimiento que está teniendo la entrada de capital privado en la economía productiva, a través de la compra total o parcial de empresas en sectores dinamizadores de la actividad económica.

Las tasas de crecimiento del PIB que está obteniendo nuestro país, hace que España sea objetivo importante para fondos de private equity, así como empresarios nacionales y extranjeros, por la garantía que le ofrecen proyectos empresariales consolidados y con clara capacidad de crecimiento. Las múltiples operaciones con entrada de capital privado cerradas en los últimos meses dan buena prueba de ello.

Estamos, sin duda, en un momento adecuado para invertir en una economía productiva, a través de empresas de distintos sectores y tamaños, que da síntomas de mantener buena estabilidad, con crecimiento controlado, para evitar los errores cometidos en el pasado.

La falta de sucesión en los negocios familiares es la oportunidad para otros inversores

Fueron muchos los emprendedores que en los años ochenta y noventa pusieron en marcha proyectos empresariales que han logrado sobrevivir a las dificultades de una economía oscilante, a lo largo de tantos años, y hoy constituyen una parte muy importante de nuestro tejido empresarial. Este éxito les permitió dar una vida muy cómoda y excelente formación a la siguiente generación, que debería tomar el testigo, pero al carecer de este espíritu emprendedor, han preferido la seguridad que les da un buen cargo en una gran compañía. En la actualidad nos encontramos con este tipo de empresas, que tienen un buen posicionamiento en el mercado y grandes oportunidades para el crecimiento, y que están llegando al obligatorio cambio generacional sin que esta sucesión sea posible en el entorno familiar, lo supone una gran oportunidad para compradores en sectores afines.

Más allá de las start-ups

Se da con bastante frecuencia, la constitución nuevas sociedades, fruto de una idea en la que se cree firmemente y gracias al ímpetu que nos da nuestro carácter latino, se consigue un avance tan rápido que no permite poner los resortes financieros, técnicos y comerciales adecuados para asimilar este rápido crecimiento, llegando incluso a “morir de éxito”. La entrada de un socio inversor, que además de capital, aporte la gestión necesaria para mantener este ritmo de trabajo, es sin duda, un buen negocio para ambas partes.

Llamémosle consultoría y no intermediación en compraventa de empresas

La labor de consultoría en la intermediación para la compra de una empresa no se limita a localizar una buena oportunidad y poner en contacto a comprador y vendedor para llegar a cerrar la operación a un precio adecuado. En Inverpoint Consulting gestionamos la venta de empresas pequeñas y medianas, que previamente han sido analizadas desde el punto de vista financiero, fiscal y legal.

El plan de negocio que presentamos al comprador no consiste en aplicar una tasa de crecimiento para ingresos y gastos, basados en datos históricos sin más. Para realizar una proyección real a medio plazo hay que dar un paso más allá, y conocer la capacidad técnica con la que cuenta la empresa, incluyendo la realización de estudios de mercado en la compra de aprovisionamientos y venta del producto final.

Como decía al principio de este artículo, estamos en un momento propicio para plantear el crecimiento de las empresas mediante la adquisición de sociedades que consolidarán la cartera de clientes, reforzarán el peso en el mercado y reducirá la competencia. La vida de los negocios es un mundo de oportunidades y dado que no sabemos lo que durará la que tenemos a la vista, lo mejor será aprovecharla.