“Se vende empresa que opera en sector tradicional, con facturación estable, cuenta con cartera de clientes consolidada, instalaciones en buen estado, ubicada en zona con alto índice comercial y con buena conexión logística. El motivo, por jubilación.”

Como has comprobado se trata de un anuncio corto, claro y sin mucha información, pero detrás de este anunció hay una historia y una buena oportunidad.

 

La historia de Carlos

Carlos, que es un empresario al que conozco bastante bien por haber colaborado con él en diferentes proyectos, me contó que desde hacía un tiempo estaba pensando en retirarse cuando su hijo Luis asumiera el mando de la empresa con solvencia. Había dedicado muchos recursos y esfuerzos para desarrollar su negocio a lo largo de años, el negocio le había permitido vivir bastante bien a él y a su familia. Era momento de un cambio, era el momento de jubilarse y dejar paso a su hijo.

 

La idea no era nueva, ya había compartido conmigo que pensaba que lo mejor para Luis era que se incorporase al negocio y que se completase la sucesión. De esta forma, el negocio continuaría y Luis, junto a su familia, viviría bien y él, como padre, se retiraría orgulloso de ver como su hijo hacía prosperar el negocio que creó. Luis nunca lo había tenido claro, aunque ya había colaborado en la empresa en algunos periodos, se planteaba otras posibilidades cuando acabara de estudiar el máster y así se lo hacía saber a todos. Carlos me confesó que en su interior estaba convencido de que continuaría con la empresa porque funcionaba bien, daba dinero y porque “ahí fuera hace mucho frío”, como siempre decía.

Con ese objetivo, Carlos, que ya tenía la vida resulta con creces y disponía de recursos suficientes, continuó gestionando la empresa a la espera de que su hijo  decidiera dar ese paso. Lo que no tenía previsto es que Luis, cuando acabó de estudiar, finalmente decidiera desarrollar su carrera profesional de manera independiente y prefiriese abrirse camino por su cuenta. No quería seguir con el negocio porque su padre Carlos era muy exigente con él y no quería disputas familiares, que le dijeran lo que debía hacer, ni hacer lo mismo que su padre, quería respirar aire nuevo.

 

En un primer momento Carlos no lo entendió, si Luis seguía con el negocio se ganaría la vida muy bien. Además, se había esforzado para que lo continuara su hijo Luis y no sólo había mantenido el negocio para que lo siguiera, también había preparado a su hijo para ello, con una formación de calidad en una buena universidad y ahora le dejaba solo con el negocio. Carlos no acababa de entenderlo, pero quería que Luis fuera feliz.

 

Desde entonces el planteamiento para Carlos cambió, se quería retirar, ya eran muchos años de trabajo. Si su hijo no continuaba, él ya no quería seguir. La tristeza le abordó sólo con el hecho de pensar en cerrar, por lo que esa era la última opción. Consideró que la mejor opción era vender la empresa. Él sabía que la venta de una empresa por jubilación le permitiría obtener una rentabilidad por el activo que había construido con su dedicación, frente a la alternativa de cerrar la empresa sin contrapartida económica.

Su empresa estaba gestionada y preparada con vistas a que fuera transmitida a su hijo, era una buena oportunidad de adquisición para un posible comprador, de hecho ¿un padre no quiere lo mejor para su hijo? Así se encontraba la empresa, de la mejor manera que este empresario podía dejársela a su hijo para que continuara.

 

Empresarios que se jubilan

Este es un anuncio y una historia, la de Carlos, su empresa y su hijo Luis. Hay muchos más anuncios con historias de empresarios que se jubilan, empresas que esperan aire fresco y un vacío en la sucesión. Hay un hueco, hay una oportunidad que se puede aprovechar como comprador.

Que una empresa se venda por jubilación, de manera implícita, lo que puede estar indicando es que el negocio funciona, que los pilares fundamentales son sólidos y que ha permitido a los propietarios obtener beneficios hasta tomar la decisión de jubilarse. Hay que tener en cuenta que este tipo de empresas suele tener ciertas características que la hacen atractiva.

 

La principal característica es que el propietario se encuentra en la última etapa de su carrera profesional, por ello toma la decisión de venderla, no la toma porque la empresa esté atravesando problemas en el negocio o el mercado.
Otra característica relevante es que estas empresas suelen contar con una dilatada trayectoria. Este hecho permite que la empresa esté consolidada, atesore una amplia cartera de clientes, que suele ser estable, y que esté en rentabilidad. Además, normalmente conlleva que las personas que componen el equipo tengan un alto grado de experiencia, habilidades y conocimiento. Así mismo, tiene inversiones amortizadas que le permiten tener recursos por los que no tiene que realizar pagos, mejorando la estructura de costes.

 

En ocasiones, el enfoque y la energía del empresario que está planeando retirarse no es la misma que la de ese mismo empresario cuando estaba haciendo crecer su negocio. Así que, quizás no esté realizando acciones e inversiones para crecer en ventas, sino que realiza una gestión de mantenimiento de negocio; con el mercado que atiende, con el portfolio de producto/servicio y con los clientes que tiene funciona, obteniendo beneficio. Respecto a la innovación, puede que ocurra algo similar y que no tenga proyectos de innovación en marcha, el empresario tiene rentabilidad y está pensando en su retiro y no en abordar nuevos proyectos.

 

Ventajas de comprar una empresa por jubilación

Conocer las características que presenta y la situación en la que se encuentra una empresa en venta por jubilación posibilita que el comprador transforme estas características en potenciales ventajas, respecto a otro tipo de alternativa empresarial.

La ventaja principal viene representada por los flujos de caja, desde que se hace cargo de la empresa estará facturando y materializando cobros. Obviamente, también  recibirá facturas de los proveedores. Si el flujo de caja es positivo tendrá margen que le permitirá atender el retorno de la inversión.
Un aspecto importante es que el conjunto de elementos de los que dispone la empresa son los adecuados para su funcionamiento, son los que viene empleando hasta el momento, por lo que el comprador no parte de cero y a corto plazo puede centrarse en la gestión diaria.

 

La trayectoria de la empresa queda en manos del comprador y representa un factor clave que el comprador puede aprovechar. Por un lado, contará con  la marca y la reputación que empresa ha creado durante el tiempo que lleva en el mercado, desde el primer día cuenta con ella de cara a clientes y proveedores. Por otra parte, los trabajadores tienen experiencia, saben que hacer y cómo hacerlo, este aspecto puede ser importante ya que le ayudará a iniciar la nueva etapa y a evolucionar.

 

Normalmente existen oportunidades que el comprador puede aprovechar si lleva a cabo algunos cambios. Por una parte, existen puntos de mejora y de optimización que si se llevan a cabo se pueden reducir costes, mejorar la productividad y aumentar las ventas. Por otra parte, existen oportunidades de mercado por atender y posibles innovaciones a aplicar, que de llevarlas a cabo pueden traducirse en un aumento de las ventas y capacidad competitiva.

 

Todas estas potenciales ventajas hacen que la posibilidad de éxito del comprador sea  superior comprando una empresa en venta por jubilación respecto a crear un negocio desde cero. Pero para ello, el empresario que se jubila debe ponerse en los zapatos de un posible comprador y cuidar los elementos que le aportarán valor, generarán oportunidades y supondrán una ventaja para este.

Con ese enfoque el empresario que tenga idea de jubilarse vendiendo su empresa debe mantener el negocio en rentabilidad, con beneficios y con buena imagen. Es importante que cuide el nivel de ventas hasta el momento en que se materialice la venta de la empresa. Así como que controle los gastos, eliminando aquellos que no son necesarios para la actividad o que no aporten valor. Todo ello, cuidando la imagen y reputación de la marca y del negocio con vistas a que  continúe a largo plazo. En este punto importante es realizar las inversiones de mantenimiento de las instalaciones y equipamiento, para que todos los elementos estén en buen estado. Además de velar por este mantenimiento, es muy positivo identificar las posibilidades de crecimiento y las innovaciones potenciales del negocio.

 

Es beneficioso que, en la medida de lo posible, prepare el negocio para que sea controlable por el comprador. Para ello, es positivo sistematizar el negocio, sus funciones y tareas, documentando los procedimientos estratégicos y definiendo puntos de control clave. Por otra parte, es conveniente identificar y potenciar a alguien del equipo para trasmitirle conocimientos y habilidades de gestión, con la intención de que sea un pilar de apoyo para el comprador. Respecto a los clientes, es interesante que favorezca la tangibilización de la cartera de clientes mediante la firma de contratos, si es posible. Respecto a los proveedores, si hay acuerdos negociados, materializarlos a través de documentos en los que se detallen las condiciones.

 

La venta de una empresa jubilación es una oportunidad tanto para el futuro comprador como para el propietario que se jubila. Es importante identificar y potenciar las ventajas para ambos, así como gestionar el proceso de manera planificada y diligente. En Inverpoint somos expertos en la compra venta de empresas y negocios, te podemos acompañar en el proceso, tanto si quieres comprar una empresa por jubilación como si tienes una empresa y estás pensando en jubilarte. Contar con nosotros es una buena idea.