Si alguna vez has pensado en vender tu empresa, piensa en una compañía que tenga un gran equipo de asesores multidisciplinar, con carácter internacional, con una gran red de contactos nacional e internacional, con experiencia y especializados en todas las áreas que el proceso de venta requiere.

Para todas las empresas y también para nuestra empresa, Inverpoint: la clave es el equipo.

Las ventajas de tener un buen equipo de trabajo son muchas. Tu empresa conseguirá mayor eficacia, motivación, creatividad, liderazgo, compromiso, responsabilidades, sensación de pertenencia y mejores resultados, entre otros beneficios. Pero, ¿cómo crear un buen equipo de trabajo? A continuación, te muestro 10 puntos a tener en cuenta:

  1. Fijar un objetivo común

Es el primer paso para la creación de un equipo. Si queremos llegar a un destino común, todos tenemos que remar en la misma dirección. Para fijar ese objetivo común conviene tomar una decisión en común todo el equipo, con la base de dos componentes fantásticos: escuchar y comunicar.

 

  1. Escuchar

equipo de personas en empresaMuy importante. Si trabajas con otras personas, es imprescindible saber escuchar. Escuchar es procesar lo que oímos, valorarlo y tenerlo en cuenta. Y si eres el jefe del equipo, escuchar es aún más importante. Escuchando se encuentran soluciones, se identifican problemas, se investiga, se analiza, se aporta, se corrige, se mejora.

  1. Comunicar

Las personas se comprometen más cuando entienden las metas, cuál es el objetivo y qué se espera de ellos y de todo el equipo. Es necesario desarrollar un proceso de comunicación que facilite el mensaje y la respuesta.

  1. Seleccionar a las personas idóneas

Es un factor clave conseguir la correcta combinación de personas en un equipo, debe plantearse en función de las necesidades requeridas para alcanzar el objetivo fijado, para ello se deben evaluar los conocimientos, intereses, experiencia y actitud necesarios para los trabajos a realizar, así como disposición para trabajar en equipo.

  1. Explicar las metas y las posibilidades

Las personas necesitan saber qué se espera de ellas y del grupo. Y en qué plazo deben conseguirlo.

  1. Facilitar los recursos necesarios

El equipo debe disponer de un lugar adecuado, de recursos tanto técnicos como presupuestarios y del tiempo suficiente para poder hacer su trabajo.

  1. Ser un verdadero líder

Para formar un buen equipo no basta con unir a un grupo de personas, debe haber un líder con un objetivo claro para poder dirigir al grupo.
Para alcanzar una meta a corto plazo un líder carismático es el apropiado, pero, si queremos continuidad en el largo plazo, necesitamos un líder que sea capaz de crear las condiciones para que el equipo se motive a sí mismo de forma continuada en el tiempo.

Puesto que la motivación es un proceso personal interno, necesitamos un líder que sepa ayudar a los demás a ver lo mejor de sí mismos, provocando el estímulo para su autorrealización.
Involucra a todo el equipo en la toma de decisiones.

  1. Poner reglas

Como todas las personas no somos iguales, suele ocurrir que unos trabajan más que otros, unos son más desorganizados, no todos son puntuales, y cada uno tiene su forma de trabajar, por eso es muy importante establecer una serie de reglas básicas que establezcan las formas de trabajo, horarios, métodos, compañerismo y colaboración entre el equipo, comunicación y participación, etc.

El establecimiento de estas reglas nos ayuda a entender, quién, o quienes, no están entendiendo el “saber trabajar en equipo”.

  1. Generar compromiso

empresarios apreton de manosUn grupo de trabajo no funciona bien si las personas no se sienten comprometidas. Suele ocurrir que un equipo de trabajo comience bien, pero, con el paso del tiempo se vaya relajando, incluso desintegrando.
Es objetivo del líder comunicarse con todos los componentes del grupo, medir y vigilar el compromiso con el grupo y el objetivo, así como, entender y analizar esta situación de forma continuada.

  1. Promover la acción

Un buen equipo de trabajo actúa. Las reuniones, las ideas y las opiniones están bien, pero siempre hay que ponerlas en marcha.