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La «puesta a punto»: 7 cosas que hacer antes de salir al mercado

La «puesta a punto»: 7 cosas que hacer antes de salir al mercado

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Checklist práctico para que tu empresa esté lista ante cualquier comprador

Muchos empresarios cometen el mismo error: deciden vender su empresa y, al día siguiente, llaman a un intermediario esperando tener una oferta en pocas semanas. La realidad es otra. El proceso de venta de una empresa no empieza cuando aparece el comprador; empieza mucho antes, con un trabajo silencioso pero determinante: la preparación.
Al igual que un piso que sale al mercado necesita una mano de pintura, una cocina actualizada y las grietas tapadas, una empresa también necesita su «puesta a punto» antes de ser presentada a potenciales compradores. No se trata de maquillar la realidad, sino de mostrar el negocio en su mejor versión posible, con toda la información ordenada, los riesgos identificados y la historia financiera bien contada.
En Inverpoint hemos acompañado a decenas de empresarios a lo largo de este proceso. A partir de esa experiencia, hemos elaborado el checklist que encontrarás a continuación: siete acciones concretas que marcan la diferencia entre una venta que se cierra con éxito y una que se estanca o fracasa en la due diligence.

El checklist: 7 acciones clave antes de salir al mercado

1 Pon en orden tu contabilidad de los últimos 3 años
El comprador —y su asesor financiero— lo primero que pedirá son las cuentas. No basta con tenerlas depositadas en el Registro Mercantil; necesitas que reflejen con claridad la realidad económica del negocio. Revisa que no haya ingresos o gastos mezclados con tu patrimonio personal, que los estados financieros estén auditados o, al menos, revisados por tu asesor, y que las cuentas de los tres últimos ejercicios cuenten una historia coherente. Una contabilidad desordenada genera desconfianza inmediata y puede hundir una negociación antes de que empiece.

2 Calcula (y normaliza) tu EBITDA real
El EBITDA es la principal métrica que los compradores utilizan para valorar una empresa. Pero no cualquier EBITDA: el comprador querrá ver el EBITDA normalizado, es decir, ajustado por aquellos gastos o ingresos que no son recurrentes o que son propios del empresario y no del negocio. Esto incluye el salario del propietario (si está por debajo o encima de mercado), gastos de vehículos o viajes de uso personal, honorarios a familiares sin función real, o resultados extraordinarios puntuales. Una buena normalización puede mejorar significativamente el valor percibido de tu empresa ante un comprador profesional.

3 Identifica y reduce tu dependencia de personas clave
Uno de los riesgos que más preocupa a los compradores es la dependencia excesiva de una sola persona: tú. Si el negocio depende de tu presencia diaria para funcionar, de tus relaciones personales con los clientes, o de tu conocimiento no documentado, el valor percibido cae. Antes de salir al mercado, documenta los procesos críticos, asegúrate de que tu equipo puede operar con autonomía razonable, y trabaja para que los principales clientes o proveedores tengan relación institucional con la empresa, no solo personal contigo.

4 Revisa y organiza toda la documentación legal
La due diligence legal es uno de los cuellos de botella más frecuentes en los procesos de venta. Los compradores —especialmente los fondos de capital privado o las grandes empresas— querrán revisar contratos con clientes y proveedores, escrituras de la sociedad, acuerdos de socios, licencias y permisos, situación laboral de los empleados, posibles contingencias fiscales y litigios pendientes. Empieza antes. Reúne toda esa documentación, identifica los vacíos, y corrígelos con ayuda de tu asesor legal. Cada problema que aparece en la due diligence se convierte en un argumento para rebajar el precio.

5 Define una narrativa de negocio clara y convincente
Los números importan, pero la historia también. ¿Cuál es el posicionamiento de tu empresa en el mercado? ¿Por qué crece? ¿Qué oportunidades tiene por delante? ¿Qué te diferencia de la competencia? Un comprador estratégico necesita ver el encaje de tu negocio con su estrategia. Un comprador financiero necesita ver el potencial de crecimiento. Trabaja con tiempo en lo que los anglosajones llaman el «equity story»: la narrativa que explica por qué tu empresa vale lo que vale y por qué ahora es el momento de comprar. Esta historia debe estar alineada con los datos, no contradecirlos.

6 Prepara proyecciones financieras creíbles
En una operación de M&A, el precio se negocia en parte sobre el pasado y en parte sobre el futuro. Los compradores pedirán proyecciones a tres o cinco años. No necesitan ser perfectas, pero sí coherentes con la histórica del negocio, con el mercado, y con el plan de negocio. Proyecciones demasiado optimistas sin soporte generan incredulidad; proyecciones demasiado conservadoras pueden deprimir el precio. El equilibrio está en construir un escenario base razonado y documentado, con sus hipótesis explícitas, y uno o dos escenarios alternativos. Tu asesor M&A puede ayudarte a calibrar el nivel de ambición adecuado.

7 Decide con quién vas a llevar el proceso
El último punto del checklist es quizá el más estratégico: no intentes llevar el proceso de venta tú solo. La venta de una empresa es un proceso complejo, emocionalmente intenso y técnicamente exigente. Al mismo tiempo que negocias, tienes que seguir gestionando el negocio. Un asesor M&A especializado te ayuda a preparar la documentación, identificar compradores adecuados, gestionar las negociaciones, proteger la confidencialidad, y maximizar el precio final. Los datos son claros: las operaciones asesoradas cierran con valoraciones significativamente más altas que las que el propietario intenta gestionar por su cuenta.

 

¿Cuánto tiempo lleva la preparación?
Depende del punto de partida de cada empresa, pero en Inverpoint recomendamos iniciar la preparación con un mínimo de 6 a 12 meses de antelación respecto al momento en que se quiere salir al mercado. Este tiempo permite corregir desviaciones contables, ordenar la documentación legal, reducir dependencias operativas y construir una narrativa financiera sólida. Las prisas en la preparación siempre se pagan en precio o en fracasos durante la negociación.

La preparación no es un gasto, es una inversión

Cuando un empresario llega a Inverpoint con un proceso de preparación bien hecho, el trabajo de posicionamiento y comercialización es mucho más efectivo. Los compradores perciben la diferencia: una empresa bien preparada transmite profesionalidad, reduce la incertidumbre y facilita que las negociaciones avancen con fluidez.
Por el contrario, cuando el proceso se inicia sin preparación previa, los problemas suelen aparecer en los momentos más delicados: a mitad de la due diligence, cuando el comprador ya ha hecho sus propios cálculos y cualquier sorpresa negativa le da argumentos para renegociar a la baja o abandonar la operación.
La preparación no garantiza una venta perfecta —ningún proceso de M&A lo es—, pero sí maximiza las probabilidades de cerrar la operación al precio y en las condiciones que mereces. Y eso, en última instancia, es de lo que se trata.

¿Estás pensando en vender tu empresa en los próximos años? ¿Cuál de estos siete puntos te parece más difícil de abordar en tu caso?

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