Free cash flow
El free cash flow (flujo de caja libre) es la caja que el negocio genera de verdad una vez pagadas las operaciones y el CAPEX de mantenimiento, y después de absorber o liberar capital circulante. No es el beneficio. No es el EBITDA. Es lo que queda para devolver deuda o pagar al socio.
El comprador lo pide en la valoración y el banco lo pide para financiar la compra. Aparece en el DCF, en el puente entre EBITDA ajustado y caja, y en cualquier discusión sobre si el múltiplo está justificado. El dueño suele mirar el resultado del ejercicio; el fondo mira si ese resultado se convierte en caja. Una empresa puede tener EBITDA alto y FCF flojo si invierte sin parar, si el almacén crece o si los clientes pagan tarde. Al contrario, un año de desinversión o de cobros concentrados infla el FCF sin que el negocio sea mejor. En el puente hacia el enterprise value y la deuda neta el FCF explica por qué dos pymes con el mismo EBITDA no se pagan igual. El FCF de explotación (o unlevered) se mira antes de intereses; el FCF del equity, después de deuda. En una compraventa lo relevante es si la caja es recurrente y qué parte del CAPEX es mantenimiento frente a crecimiento.
Pyme de 2 M€ de facturación: EBITDA 350.000 €, CAPEX de mantenimiento 40.000 € y aumento de circulante 60.000 € → FCF de unos 250.000 €, no 350.000 €.
En profundidad: Free cash flow y las métricas que definen el valor