Search fund
Un search fund es un vehículo en el que un emprendedor (el searcher) busca una sola empresa para comprarla y ponerse al frente. Los inversores financian primero la búsqueda y, si hay operación, el equity de la adquisición. El searcher se queda como CEO; el vendedor suele permanecer un tiempo para el traspaso.
El término llega al dueño cuando un perfil joven —MBA, trayectoria corta en consultoría o banca— pide una reunión para comprar la empresa. Es serio: detrás hay un modelo nacido en Stanford y con ecosistema propio en España, con IESE como referencia académica y un número creciente de operaciones cerradas. No es un fondo de private equity: no hay un equipo que gestione una cartera, hay una persona y una tesis. No es un family office, aunque algunos family offices invierten en search funds. Tampoco es un MBO: el comprador no es el equipo interno, llega de fuera y se instala. La compra se financia con una mezcla de equity de los inversores del search, deuda —a veces con lógica de LBO suave— y, con frecuencia, vendor note o rollover del vendedor. El searcher pide al dueño que se quede doce o veinticuatro meses; eso es management retention del fundador, no del comité. Para el vendedor el atractivo es la continuidad del negocio y una negociación más directa; el riesgo es la capacidad del searcher y el hecho de que parte del dinero de la compra se cierra cuando hay target, no antes.
En una adquisición search fund es habitual ver un 30-50 % de equity, deuda bancaria y un 10-20 % de vendor note; el searcher pone poco capital propio y mucho tiempo.
En profundidad: Search funds en España